martes, 22 de septiembre de 2009

por Tulio de Sagastizábal

Abrazar el Mundo.

Plantas, flores y paisajes, y una eterna viajera.
El llamado de Marc Chagall?

La captura mágica. La pintura es la práctica de algún tipo de cazador. Uno extraño.

Vibración, emoción, resplandor y movimiento. Quietud intensa, silencio exhuberante.

Abrazar el mundo, pintar como abrazando el mundo.

Un mundo que se funda en la mirada, en la permanencia de un mirar. De un mirar deseante, de un mirar atado a sus propios sueños. Un mirar decidido a fijar su lugar.

Nada aquí se organiza, o se relaciona, nada se establece aquí, ni se funda (otra vez) en un orden que tenga alguna otra razón que la tan bella posibilidad de existir sólo para ser querido.

Así, las cosas cobran forma porque un número enigmático ya las introdujo en un lugar que ya cambió, donde todo se ha transfigurado, para quizás poder pertenecerse mejor.

Donde lo oscuro y lo luminoso puedan amarse por igual. Donde se aman por igual, y donde nacen en y para ese acto de amor.

Hay un estilo en esto, seguramente. Pero por sobre todo, hay una razón y una pasión que conmueven profundamente, querida Daniela Kantor.

Tulio de Sagastizábal. Agosto de 2009.